Cómo introducir la IA en su empresa: comience con la experimentación, no con la estrategia
Antes de elaborar una hoja de ruta o organizar una sesión de estrategia, Hendrik van Zwol sugiere un primer paso diferente: dejar que la gente juegue.
Las personas piensan que necesitan entender la IA antes de poder usarla. Pero no lees el manual antes de usar Google. Simplemente lo usas y aprendes sobre la marcha».
La mayoría de las empresas se apresuran a redactar políticas de IA antes de dejar que las personas exploren. Hendrik van Zwol invierte esa lógica. Desde su punto de vista, la cultura impulsa la adopción, y las políticas pueden adoptarse más adelante, ya que la estrategia no importará si las personas no sienten curiosidad o no se sienten cómodas.
Los diversos talleres que dirige Hendrik no son conferencias. Son cajas de arena. La gente juega con las instrucciones, mezcla textos, genera imágenes y se ríe cuando las cosas salen mal. Esta libertad rompe la barrera del miedo y hace que las personas piensen de forma creativa. Explica que la IA no es mágica. Pero cuando las personas la prueban sin presión, experimentan una especie de magia: la emoción de lo posible.
Por qué los humanos siguen siendo importantes en la era de la IA
Tendemos a hablar de la IA como una salvadora o una amenaza. Pero Hendrik replantea la relación en términos más fundamentados:
Trata a la IA como a un becario brillante y rápido. Ayuda con el trabajo pesado, pero aun así necesita tu orientación».
Esta mentalidad fomenta la propiedad y reduce la confianza. La IA puede ofrecer inspiración, cambios de redacción y sugerencias, pero tú, el ser humano, eres el que tiene la última palabra. Aquí es donde se construye la confianza y comienza la verdadera colaboración.
Según un Informe de McKinsey sobre 2023, las empresas que combinaron los sistemas de inteligencia artificial con el juicio humano obtuvieron ganancias de eficiencia hasta un 40% más altas que las que se basaron únicamente en la automatización. ¿Cuál es el motivo? La IA es excelente en cuanto al reconocimiento de patrones, la repetición y la velocidad. Pero solo los humanos aportan el razonamiento ético, la inteligencia emocional y la comprensión contextual. El verdadero poder reside en la combinación, donde los humanos definen el «por qué» y la IA ayuda con el «cómo».
Además, el Informe sobre el futuro del empleo en 2025 del Foro Económico Mundial predice que, si bien la IA automatizará 85 millones de puestos de trabajo, creará 97 millones de nuevos. Estas nuevas funciones dan prioridad a las habilidades exclusivamente humanas: la inteligencia emocional, la toma de decisiones éticas, el pensamiento creativo y el liderazgo interdisciplinario. En resumen, la IA no reduce la necesidad de contar con personas, sino que eleva el nivel de lo que solo las personas pueden hacer.
Inteligencia artificial y creatividad: cómo obtener mejores resultados a través de la conversación, no de los comandos
A muchos les preocupa que la IA diluya la originalidad u homogeneice las ideas. Hendrik ve lo contrario. En su opinión, la IA no reemplaza la creatividad, sino que la remezcla. Te muestra nuevos ángulos, perspectivas en las que no habías pensado. Por ello, Hendrik anima a la gente a pensar en la IA como un trampolín, no como un guion. Al incitar a la IA con variaciones, tonos o restricciones, los usuarios suelen obtener resultados más nítidos y diversos. No se trata de pulsar «generar», sino de hacer mejores preguntas:
No te limites a controlar la IA. Converse con él. Pregunte: ¿Qué me falta? ¿Cuál es otra forma de enmarcar esto? Ahí es donde está el oro».
Esto está respaldado por un Estudio de la Universidad de Stanford en 2024, en el que se destacaba que los usuarios que se acercaban a las herramientas de IA de forma interactiva mediante instrucciones iterativas de ida y vuelta, producían resultados significativamente más creativos y precisos que los que enviaban comandos de una sola vez. Tratar a la IA como un compañero de conversación y no como una herramienta aumenta la participación, el aprendizaje y los resultados.








